Dolor de corazon

 El concepto “dolor de corazón” no es apropiado, ya que se refiere a un dolor en la zona del pecho, que no tiene por qué estar relacionado con el corazón. Cuando notamos un dolor en la zona del corazón, podemos llegar a pensar que estamos sufriendo un ataque. No es algo que debamos ignorar, pero tampoco nos asustemos tan rápido. Se cree que una cuarta parte de los casos en los que una persona nota un fuerte dolor de corazón, o mejor dicho, dolor en la zona del pecho, no se debe a causas de corazón sino a otras causas ajenas, relacionadas con los pulmones o con el esófago, muscular o de las costillas. Sea lo que fuere, siempre es conveniente buscar ayuda médica y tratar de obtener un diagnóstico preciso de la causa del dolor.

Dolor de corazón

Principales causas del dolor de corazón:

–        Angina de pecho: Ocurre por obstrucción de los vasos sanguíneos del corazón lo que reduce el flujo de sangre y de oxígeno, causando dolor pero sin dañar la zona. Este dolor puede extenderse por el brazo hasta el hombro e incluso hasta la mandíbula y también extenderse por la espalda. La sensación es como una presión y se suele desencadenar tras realizar ejercicio físico, o por causa de una excitación, angustia o estrés. Se alivia con reposo pero no se debe ignorar. Es un aviso de que algo falla.

–        Infarto de miocardio (Ataque cardiaco): La reducción de flujo sanguíneo y de oxigeno llega al punto de que provoca la muerte de las células musculares del corazón. El dolor puede ser similar al de la angina pero con una opresión mayor y que no se alivia con reposo.

–        Miocarditis: Inflamación del músculo del corazón que puede causar síntomas similares a los del ataque cardiaco y que también se puede acompañar con fiebre, fatiga y dificultada para respirar correctamente.

–        Pericarditis: Es una inflamación o infección, pero únicamente de la membrana externa que rodea al corazón. Causa igualmente un dolor similar a la angina de pecho pero se suele distinguir por un dolor más agudo y constante en el cuello y hombros que se empeora al respirar, tragar alimentos o ponerse boca arriba.

–        Insuficiencia cardiaca: El músculo cardiaco se engrosa y por tanto debe trabajar más duro para bombear la sangre. Aparece dolor en el pecho y le suele acompañar mareos y aturdimientos.

–        Prolapso de la válvula mitral: Ocurre cuando la válvula mitral no cierra correctamente por lo que aparece dolor, palpitaciones y mareos.

–        Disección de la arteria coronaria: Es poco frecuente, pero en ocasiones se desgarra la arteria coronaria y provocar un dolor intenso y repentino, como una rasgadura que se extiende hasta el cuello, espalda o abdomen.

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